Existen bastantes formas de mejorar tu capacidad de control sobre tu empresa

 

Aquí puedes conseguir la que mejor funciona: el cuadro de mando

I

Consigue el control total con un cuadro de mando a medida

La realidad es que la mayoría de los empresarios no conocen muy bien lo que un cuadro de mando puede hacer por ellos, además creen que hacen falta un montón de conocimientos tecnológicos que no tienen y que son proyectos largos y caros.

Te vamos a mostrar lo que el cuadro de mando puede hacer por ti, en menos tiempo del que crees y sin necesidad de conocimientos esotéricos. Solo un poco de sentido común. 

Y la mejor forma de ilustrarlo es con una historia real:

Nuestro cliente, vamos a llamarle con el nombre ficticio de Javier. llegó a nosotros a través de un conocido (a día de hoy ese es el canal de marketing que mejor nos funciona). Su empresa crecía muy rápido, el control se le escapaba de entre las manos y el estrés crecía rápidamente. Necesitaba ayuda.

 

Rápidamente llegamos a un acuerdo: un proyecto corto (de dos meses) para construir un cuadro de mando integral. Así él podría evaluar cuánto y cómo le podría ayudar sin invertir demasiado tiempo ni dinero.

 

Te ahorraré muchos detalles, hubo bastantes problemas para llegar a los datos que necesitábamos, la verdad es que siempre los hay, es hasta natural.

 

El caso es que conseguimos poner el cuadro de mando en marcha en un poquito más de dos meses. Ahí fallamos un poquito, hay que admitirlo, prometimos dos meses y al final fueron un par de semanas más.

 

El cuadro de mando no nos dio datos demasiado buenos al principio, tampoco se podía esperar otra cosa. La empresa de Javier tenía problemas y esos problemas se reflejaban en los números.

 

Entonces Javier nos dijo “antes de empezar sabía que tenía problemas, ahora sé qué problemas tengo, ¿cómo hacemos para empezar a solucionarlos y que esto se vaya enderezando?”

 

Sabia pregunta, no se trata de la herramienta sino de cómo se utiliza.

 

Ahí empezó la segunda fase, la de utilizar el cuadro de mando. Enseñamos a Javier a usarlo para mejorar la empresa y en cuatro meses ya había cambios perceptibles. La empresa mejoraba.

 

A día de hoy, más de un año después, seguimos trabajando juntos. El cuadro de mando integral ha crecido y hemos creado unos cuantos cuadros de mando operativos para distintos procesos de la empresa de Javier.

 

Los resultados de su empresa han ido mejorando, su nivel de estrés ha ido bajando. Eso le ha permitido entender el valor que tiene controlar su empresa en base datos y en implementar procesos de mejora continua en función de los resultados reales.

  • Con un cuadro de mando ganas tiempo porque ya no hace falta esperar a que los datos se compilen en las diferentes áreas.

  • Ganas objetividad porque los criterios con los que esos datos se van a analizar y los objetivos que se quieren alcanzar están definidos de antemano.

  • Mejoras tu capacidad de gestión, la de los líderes y la de los mandos intermedios porque introduces una cultura de gestión en base a datos. Lo que significa que se acaban los “me parece…”, “creo que…” o “tengo la impresión de que…”

  • Aumentas tu capacidad de control sobre las diferentes áreas de la empresa con los cuadros de mando operativos o sobre la empresa en su conjunto con el cuadro de mando integral.

El control es sin duda el mayor beneficio que te va a aportar el cuadro de mando, pero no es el único. Nos permite ir más allá de la información financiera para llegar a establecer indicadores sobre la efectividad y eficiencia de procesos, productos, servicios, áreas y personas.

  • Un cuadro de mando bien utilizado también se convierte en una herramienta de gestión muy eficaz. Una vez que un indicador cae por debajo del valor aceptable podemos empezar a establecer iniciativas encaminadas a la mejora del indicador. Es decir, entramos en ciclos de mejora continua.
  • Lo primero que se hace al empezar un cuadro de mando es definir los criterios por los que nos vamos a medir y las métricas que definan lo que significa éxito o fracaso. Ese simple ejercicio permite algo muy importante: el autoconocimiento, vamos a entender perfectamente por qué suceden las cosas y qué palancas tenemos que tocar para conseguir que nuestro plan de negocio funcione mejor.
  • Vamos a detectar si los datos fluyen a tiempo, y si no lo hacen identificar los cuellos de botella que lo impiden y, por tanto, los puntos débiles de nuestra organización. Lo que nos permitirá establecer planes de mejora.

En este momento hay que ser sinceros, si has llegado leyendo hasta aquí te lo mereces.

Todo lo anterior es un intento de hacer entender a nuestro potencial cliente (esperamos que tú) los beneficios del cuadro de mando y cómo te pueden ayudar.

Pero falta algo, algo esencial.

Algo sin lo que seguramente no podrás tomar ninguna decisión.

La posibilidad de ver uno, o varios, en acción. Ver en qué se ha convertido exactamente nuestro trabajo con empresarios como tú.

Casos reales.

Pensamos que eso es lo mejor. Tu los ves, te los explicamos y luego decides si es algo que te interesa o no.

Aquí abajo te dejamos el botón para que tengamos una reunión y te contemos. Tú decides si quieres utilizarlo o no.

Llámanos raros, pero no nos gustan los formularios, este botón lo único que hace es abrir tu email y auto rellenar nuestra dirección. Mándanos un email y empezamos a hablar.

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Hacemos cuadros de mando personalizados para aumentar el control que los empresarios tienen sobre sus negocios, procesos y resultados

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